sábado, 7 de mayo de 2016

Tantas mujeres que eres




Por la mañana eres la primera en despertarse, luego eres la mujer que administra. Eres la mujer que crea desayunos con creatividad. Luego eres psicóloga. Eres secretaria. Eres abogada. Eres empresaria. La que tiene una agenda donde caben miles de pendientes inesperados y resueltos todos con frescura y tranquilidad. La que tiene dos o tres empleos a la vez. La trata de arreglar nuestros errores con dulzura y paciencia. Eres la mujer que camina buscando su estrella. Eres la mujer que nunca tuvo roto el corazón. Eres la mujer que celebra la vida y la felicidad. Eres la mujer que sueña. Eres la mujer que tiene ese tipo de brillo en los ojos que otras no.

Por la tarde eres la mujer que se pone más bonita. Eres la mujer que casi nunca está de mal humor. Eres la mujer que no se duerme. La que baila sola. La que espera. Eres la mujer que sede. Eres la mujer astuta.

En la noche eres la mujer que tiene paciencia. Eres la que no lanza dinamitas a su pareja. Eres la mujer que comprende. La que cree en el amor. La mujer que no se rinde. Que sabe perder y perseguir nuevos sueños. Eres la que perdona y deja ir. Eres la mujer que tiene un estilo diferente por ser simplemente quien es. Que estudia por la mañana y trabaja part time. Eres la que usa zapatillas, la que selecciona que tipo de tacos usar. Eres la que se esfuerza. La que sacrifica.  Eres la mujer que duerme casi siempre con una sonrisa en el rostro.

Los fines de semana eres la mujer que se divierte y su sonrisa brilla más en una mañana de domingo. Tu risa nunca se agota. Siempre perdonas, no sé hasta qué punto, pero sigues fiel ante nosotros. Eres la compañía cuando uno de nosotros enferma. Eres valiente. Eres la razón por la que nosotros seguimos creyendo en la voluntad. Eres el aliento y la puerta por la que descubrimos en nosotros que tenemos una habilidad, un talento y crees más que nunca en ello.

Estés o no, eres la mujer que nunca olvida decir buenas noches, te quiero. Como si todos los días tuvieran las mismas ganas, la misma continuidad, sin críticas, comunicando un amor que solo tú sabes y nosotros solo podemos imaginar.

En mis pensamientos, te conviertes en la mujer que brilla, eres la mujer que me alienta a escribir. Eres la mujer que está leyendo esto, y sabe exactamente lo que quiero decir.  Eres la mujer que nunca se olvida de lo que siento. La que me dice que cuando sienta un latido en mi vientre, este será más fuerte que todos mis miedos, que todas las dificultades que hayan. Y que para bien o para mal, me tengo a misma, y mientras haya bondad siempre habrá esperanza, amor, felicidad. Eres la mujer que dice que tu mereces lo mejor del mundo, que elijas lo correcto, que seas leal contigo misma.

Eres la mujer que está en el anonimato, podrías ser la estrella de rock sin embargo no necesitas ser famosa porque te basta tener a tu hogar junto a ti. Por eso eres la mujer digna de admirar.
Por ser  la mujer de las palabras mágicas. Por ser la excepción a la regla. Por decirme a vos alta, así suave como tú lo dices, que merezco lo mejor, que tengo un don una misión en este mundo y cuando encuentre mi propia fuerza, no habrá nadie que pueda interrumpirla.

Por ser la mujer que cree que soy una chispazo de dulzura.
Lo que no sé, es que para ti siempre lo he sido.
Gracias M, por ser tantas mujeres en vida. 
Te debo más que el cielo.



domingo, 18 de octubre de 2015

Todo se transforma



Eres así, te gusta escuchar música tranquila cuando caminas. Bañarte una hora y sentir el agua por tus manos, estirándolas, viendo como las yemas de tus dedos se arrugan y te haces más viejita. Te gusta guardar la fiesta en paz, ahora ya no es lo tuyo interrumpir los silencios ni volver al pasado. Te gusta mirar el atardecer sin decir ni una sola palabra, tampoco te molesta sonreír cuando quieres, ni ponerte los audífonos cuando te dicen improperios en la calle, o si el jugo de naranja que tomas todas las mañanas en la universidad te hará mal al estómago. Vives el día, te sientes bien, alejas las dudas, y comienzas a leer esa montaña de libros que alguna vez dejaste porque entraste en crisis de no sé qué. Te sientes tranquila, los fines de semana duermes pasadas las ocho sin remordimientos, ya no analizas, ella te psicoanaliza. Ya no importa si tu padre cree que la novela que escribiste es puro exceso de cosas que quisiste vivir. Tú eres así, tímida, tranquila, graciosa, y te sientes contenta con lo que ves en el espejo, te gustas y te sonríes. Ya no tienes miedo de contarle a el sobre lo que estás pensando escribir para tu segunda novela, quizás por qué no te juzga, no te critica, te escucha en silencio.
Has aprendido a que es mejor un silencio largo a decir una palabra por impulso, a pedir disculpas solo una vez, que no es necesario insistir, a que no puedes agradarle y gustarle a todos. Que puedes equivocarte y tratar de ser mejor persona.  A relajarte y ser despreocupada con las cosas que no puedes manejar. Has encontrado tu estabilidad, a creer que algunas cosas pueden ser eternas. Entiendes que es bueno hacer ejercicio al menos dos veces por semana, que es bueno para la circulación, la mente y para verte linda.  Empiezas a ordenar tu habitación, a no tener cosas que están demás porque puede haber gente que necesita esas cosas más que tú. Ya no le tienes tanto miedo a hablar en público, que solo basta con respirar tres veces y no pensar que harás cinco minutos antes de salir a hablar. Le has dado a tu chico confianza para que te cuente lo que le provoque, que no tenga pudor de nada, y que ante todo tus oídos también sean amigos. Él ha aprendido a no seguir en el mismo círculo de viento en contra, sabes leer sus gestos y su rostro, ahora ya sabes cuando está preocupado por algo o necesita espacio. Sabes que no debes hacer reclamos insulsos, que antes de que estalle la dinamita o que se hunda el titanic, es mejor guardar silencio y luego conversar con tranquilidad. Te sientes orgullosa de él porque todo lo está manejando con tranquilidad y hace ante todo su esfuerzo con naturalidad.
Estas organizando tus responsabilidades, te has propuesto aprender a manejar y sacar la camioneta de tu mamá a escondidas cuando tengas el brevete e ir sin rumbo como siempre quisiste y todo antes de llegar a casa a las seis. Ya no importa si quieres disfrazarte de loca para Halloween, y llevar pantis de colores y una falda con rasgados, te gusta reírte de lo que a veces pasa por tu cabeza. Valoras cada día. Intentas ser mejor cada día, no importa si te caes mañana, sabrás que siempre harás jugo de fresas en casa, estarán las estrellas para solo mirarlas, chocolate caliente en tu corazón, una hoja de papel y un lápiz para recordar las cosas buenas del día, los triunfos, las celebraciones, las derrotas y la calma que trae el día con tan solo vivir.


domingo, 20 de septiembre de 2015

Carta a José




Querido Jo,

¿Sabes lo cuan orgullosa me hace sentir que sea tu hermana? Cuantas veces nos hemos abrazado con nuestros padres cuando los tiempos eran difíciles y tener un abrazo familiar era  saber que no estábamos solos, que siendo cuatro y no uno las fuerzas llegarían para contagiarnos a cada uno de nosotros, ahora que el tiempo ha pasado y estas por cumplir dieciséis te puedo decir que eres el mejor hermano y chico que conocí.
Si pudiera regalarte algo en tu día, creo que sería el poder de hacer las cosas bien en este momento, que siempre des una mano al que lo necesita, que no tengas miedo de dar tu nobleza , que aunque los caminos y las lecciones de la vida sean duras siempre hay la posibilidad de encontrar una solución mientras el viento sigue soplando y el sol brille como lo hace todos los días, nunca dudes de tu valía y tu capacidad de ser brillante, eres genial tal y como eres, guarda el control con las situaciones que no puedes manejar, respira hondo y sonríe. Es cierto el secreto que escuchamos todos los días en el desayuno, ¿lo sabes verdad? Estoy segura que sí, es el de dar gracias por tener un día más de vida y poder dar algo bueno al mundo. No tengas miedo de equivocarte y luego pedir perdón, siempre se agradecido con hechos y no con muchas palabras, refúgiate en Dios, él es tu centro y te protege hasta el final de los tiempos. Contagia siempre que puedas tu magia, tu sonrisa. Recuerda que la palabra no, también es válida. Que los que te quieren están ahí en los momentos más difíciles y más bonitos. Que tu familia siempre estará allí, que aunque pasen los años y encontremos en nuestros padres un par de canitas no muy verdes, podremos siempre escucharlos, dejarnos guiar por su sabiduría y al final ellos en su sabiduría nos darán el poder de tomar decisiones, porque siendo humanos y nos equivoquemos cien veces hay novecientas veces más para levantarse.
Me gustaría que fueras correspondido siempre en el amor, pero tendría que tener una varita mágica para que eso siempre suceda, algunas veces te iras con el corazón un poquito resquebrajado y  entre las manos, debes aprender a perder, otras tendrás que decidir y alguna única vez y con certeza sabrás que la chica que tienes al frente es la que te ama tal y como eres, es tu amiga, tu compañera en los momentos de profundos aprendizajes y luego de un largo recorrido podrán seguir siendo los mismos compañeros y amigos pero esta vez teniendo más sabiduría cada uno, de igual manera que el amor es un regalo de la vida, debes estar siempre preparado, guardar la calma y respetar el tiempo que es el que tiene todas las respuestas. Ten siempre paciencia. No aceleres las cosas. Cuentas siempre conmigo y siempre estaré allí para ti. Nunca te rindas,  lucha por tus sueños, intenta ser feliz, enfócate en lo positivo, no dejes que nadie te haga pedazos, recuerda que solo tenemos una vida y está hecha para que la vivas, aprende siempre de lo bueno, recuerda que siempre todos nos equivocamos y un día también lo harás, aprende a  perdonar, no apliques nunca la violencia, todo se puede decir con tranquilidad, no desprecies al que es diferente, no grites, no te burles del dolor ajeno, recuerda que todos estamos aprendiendo, sigue intentado hasta el final, recuerda que eres genial y eres muy importante, tienes siempre todas las herramientas para salir adelante.